Ya empiezan las vacaciones para un elevado número de personas, si es nuestro caso y viajamos a un país extranjero debemos tener especial atención tanto en lo que comemos como en lo que bebemos para prevenir al máximo una posible gastroenteritis.

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Puede ser causada por bacterias o por virus. Los casos más graves documentados son los causados por la bacteria E. Coli y la salmonella. Si sufrimos una infección vírica, está causada por los denominados enterovirus. Náuseas, vómitos y diarrea, junto con molestias y malestar a nivel intestinal suele ser la sintomatología común en este tipo de patologías.

Para prevenir dicha infección debemos beber siempre agua embotellada y evitar hielo en la bebida, ya que en muchas ocasiones son caseros elaborados con la propia agua de la red. Por lo que respecta a la comida, es recomendable consumir todos los alimentos envasados o cocinados, evitando alimentos crudos como las verduras.

Si aun teniendo en cuenta dichas recomendaciones padecemos una gastroenteritis, el tratamiento dietético consiste en reposo, ayuno y beber abundante líquido, bebida isotónica y/o suero oral, aunque si hablamos de un caso grave se va a precisar tratamiento médico. El suero oral lo podemos obtener en cualquier farmacia y debería ser un complemento más a nuestro botiquín de viaje.

Una vez superada la primera fase de ayuno vamos a requerir una dieta astringente, sin fibra. Podemos empezar simplemente bebiendo el jugo obtenido de hervir el arroz, antes de introducirlo. Posteriormente podemos incluir a nuestra dieta zanahoria hervida y pan tostado, e incluso pescado blanco si todo lo anterior nos ha sentado bien.

La prevención es el punto clave para evitar la típica diarrea del viajero. Si tenemos en cuenta estos consejos no permitiremos que una gastroenteritis nos arruine el viaje.