Hace algunos años que se empezó a recomendar no tomar fruta de postre, ya que causaba un aumento de peso, debido a que ésta era capaz de fermentar en el estómago, provocando hinchazón, malestar y malas digestiones.

No debemos abusar de la fruta ni de cualquier otro alimento, ya que el exceso puede ser perjudicial en todos los casos. De 2 a 4 piezas al día son más que suficientes para obtener sus beneficios, tales como vitaminas, minerales y fibra. Si la tomamos en exceso también tomamos azúcar extra, que se acumulará sin dudarlo en forma de grasa.

Cada fruta nos aporta una cantidad distinta de calorías cada 100 gramos, el melocotón por ejemplo 100, el kiwi 60, la manzana 80 y la mandarina 50. No existe ninguna evidencia científica que asegure que su aporte pueda variar según el momento del día en la que la comemos, por lo tanto no podemos afirmar que realmente comer fruta de postre engorda.

fruta

Hay otro aspecto a valorar, y es que si este azúcar lo ingerimos en ayunas o entre las comidas, se absorbe con mucha más facilidad, provocando que este se acumule aún más rápido en forma de grasa si durante el día ingerimos más calorías de las necesarias. Si consumimos frutas en exceso, nuestro peso puede verse afectado, ya que el azúcar que no consumimos nuestro organismo lo transforma automáticamente en grasa. Por lo tanto, puestos a escoger, más vale tomar la fruta como postre, ya que las fibras procedentes de la comida impedirán este rápido efecto y además nos quedaremos más saciados evitando el hambre excesivo entre horas.